Píldoras de la crítica. La influencia de la obra en el autor. Harold Bloom

Píldoras de la crítica. La influencia de la obra en el autor. Harold Bloom

(Apenas un breve extracto para pensar, sin hacer crítica de la crítica, ni hacerse parte de entreveros, ni tener que recorrer estos caminos)

[En su “Genios”, Harold Bloom explora las personalidades de grandes autores y autoras para desentrañar qué es eso del genio. Pero no es aquí que nos queremos detener en esto. Si no, en otra cosa, tal vez más portentosa].

La influencia de la obra en el autor.

[Nos trae muchas muestras de esto, solo menciono aquí una: La del renombre de Cervantes tras la primera parte del Quijote, del que habla profusamente en la segunda parte: “Las consecuencias de la primera parte de Don Quijote en la vida de Cervantes aparecen por doquier en la segunda parte. El pobre Cervantes —héroe sin recompensa, dramaturgo fracasado, esclavo de los turcos, prisionero del Estado español, perpetuo infeliz- se ha transformado en un personaje de fama mundial porque don Quijote y Sancho Panza son famosos. En la segunda parte de Don Quijote nunca se deja de invocar la primera, si bien siempre se deja claro que la primera parte es un libro y la segunda no lo es. Cervantes mismo es la segunda parte; este segundo Don Quijote es lo que William Blake llamó “el hombre de verdad, la imaginación” . Defendiéndose de un clérigo que lo había reprendido, don Quijote proclama así su logro: Yo he satisfecho agravios, enderezado tuertos, castigado insolencias, vencido gigantes y atropellado vestiglos…». Cervantes sabía cómo escribir, don Quijote, cómo actuar: sólo que los dos son una unidad, nacieron el uno para el otro].

Ahora nos habla de John Milton, el gran poeta inglés, que fue de la facción parlamentarista de Cromwell contra la monarquía allá por el 1600, fue derrotado, Cromwell ahorcado, Milton encarcelado, además fracasó en sus 3 matrimonios, fue desconocido por sus hijas, y, siendo escritor, para colmo, quedó ciego: todas derrotas.

Entonces, ¿qué hace? escribe sus grandes libros de poemas, y en un verso, orgulloso, escribe en su ‘Sansón agonista», dice Harold Bloom: «El cautivo Sansón, ante la amenaza del gigante Harafa, lo desafía:

‘Mis talones están encadenados pero mi puño está libre’,

uno de mis versos favoritos en Milton».

La influencia de la obra sobre el autor. [Y de la literatura sobre la vida. La literatura, un universo, que permite infinitamente todo: huir, transformar y transformarse, conocer y conocerse, reparar injusticias, compensar, vengarse, redimir, mejorarse, superarse. En fin. Todo].

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