ARTE Y LITERATURA. Los caballos de José Clemente Orozco. Octavio Paz

“La Conquista de México es inexplicable sin el caballo. Aparte de la superioridad militar de la caballería española sobre la infantería indica, hubo la fascinación mítica: el caballo fue para los indios una criatura sobrenatural …

Pero la obsesiva abundancia de imágenes ecuestres en los muros del Hospicio Cabañas no se debe únicamente a razones históricas: para Orozco el caballo era un animal simbólico. El día en que se estudien con un poco de atención sus símbolos y figuras, se verá que sus visiones más intensas son resurrecciones de imágenes ancestrales enterradas en su alma … La iconografía y el bestiario de Orozco son simbólicos y pertenecen a un fondo tradicional. Algunas de esas imágenes son precolombinas, la mayoría son cristianas, otras vienen del gnosticismo y de las religiones precristianas y del Oriente …

Entre todos los caballos del Hospicio Cabañas hay dos que son notables. Uno es un caballo bicéfalo montado por un jinete de hierro. La figura representa a la España guerrera. ¿Por qué es bicéfala la bestia? La primera respuesta que se me ocurre es ésta: la Conquista fue la obra dual de la espada y la cruz. Es probable que este obvio simbolismo esconda otro más sutil y profundo. Frente al caballo bicéfalo aparece, en el muro contiguo, otra bestia no menos fantástica y más terrible: un caballo mecánico montado por un robot que empuña una bandera con las armas imperiales de España. Yuxtaposición de épocas: el caballo y su jinete pertenecen al siglo XX, la bandera al Renacimiento. En el teatro de imágenes que es la historia para Orozco, el sentido no puede ser sino el siguiente: la Conquista, obra del jinete y su caballo, abre las puertas a la era moderna, la edad mecánica. En la escatología de Orozco la edad mecánica corresponde a la deshumanización de los hombres. Los cuatro caballos de la revelación de San Juan -el blanco, el bermejo, el negro y el amarillo- se funden en este caballo mecánico de acero gris cuyos remos son émbolos y cilindros, la cola una cadena de hierro y el jinete una máquina asesina. El tránsito del mundo renacentista al moderno se expresa a través del simbolismo que transforma el caballo bicéfalo de la Conquista en bestia mecánica. La serie simbólica nos revela un proceso hecho de saltos y caídas: Qietzalcóatl à la traición à la huida à la Conquista à el caballo bicéfalo: espada y cruz à la edad mecánica à la deshumanización.

La historia no es sino el girar de la rueda de la justicia cósmica”.

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