
“La Conquista de México es inexplicable sin el caballo. Aparte de la superioridad militar de la caballería española sobre la infantería indica, hubo la fascinación mítica: el caballo fue para los indios una criatura sobrenatural …
Pero la obsesiva abundancia de imágenes ecuestres en los muros del Hospicio Cabañas no se debe únicamente a razones históricas: para Orozco el caballo era un animal simbólico. El día en que se estudien con un poco de atención sus símbolos y figuras, se verá que sus visiones más intensas son resurrecciones de imágenes ancestrales enterradas en su alma … La iconografía y el bestiario de Orozco son simbólicos y pertenecen a un fondo tradicional. Algunas de esas imágenes son precolombinas, la mayoría son cristianas, otras vienen del gnosticismo y de las religiones precristianas y del Oriente …
Entre todos los caballos del Hospicio Cabañas hay dos que son notables. Uno es un caballo bicéfalo montado por un jinete de hierro. La figura representa a la España guerrera. ¿Por qué es bicéfala la bestia? La primera respuesta que se me ocurre es ésta: la Conquista fue la obra dual de la espada y la cruz. Es probable que este obvio simbolismo esconda otro más sutil y profundo. Frente al caballo bicéfalo aparece, en el muro contiguo, otra bestia no menos fantástica y más terrible: un caballo mecánico montado por un robot que empuña una bandera con las armas imperiales de España. Yuxtaposición de épocas: el caballo y su jinete pertenecen al siglo XX, la bandera al Renacimiento. En el teatro de imágenes que es la historia para Orozco, el sentido no puede ser sino el siguiente: la Conquista, obra del jinete y su caballo, abre las puertas a la era moderna, la edad mecánica. En la escatología de Orozco la edad mecánica corresponde a la deshumanización de los hombres. Los cuatro caballos de la revelación de San Juan -el blanco, el bermejo, el negro y el amarillo- se funden en este caballo mecánico de acero gris cuyos remos son émbolos y cilindros, la cola una cadena de hierro y el jinete una máquina asesina. El tránsito del mundo renacentista al moderno se expresa a través del simbolismo que transforma el caballo bicéfalo de la Conquista en bestia mecánica. La serie simbólica nos revela un proceso hecho de saltos y caídas: Qietzalcóatl à la traición à la huida à la Conquista à el caballo bicéfalo: espada y cruz à la edad mecánica à la deshumanización.
La historia no es sino el girar de la rueda de la justicia cósmica”.
