Píldoras de la crítica. Materialidad y política en la circulación de la literatura. Ana Gallego Cuiñas

Píldoras de la crítica. Materialidad y política en la circulación de la literatura. Ana Gallego Cuiñas

(Apenas un breve extracto para pensar, sin hacer crítica de la crítica, ni hacerse parte de entreveros, ni tener que recorrer estos caminos)

“… los gatekeepers aparecen conceptualizados como actores que disponen de un capital específico que los distingue de los simples mediadores. A diferencia de estos, los gatekeepers concentran el poder de operar las compuertas que regulan los flujos de bienes simbólicos, es decir que son capaces de tomar decisiones o activar mecanismos que determinan su (no) circulación … se acentúa cuanto más distantes entre sí se encuentren los sistemas culturales de producción y recepción. De tal manera que la circulación de literatura a nivel mundial o transnacional en el actual diseño global pareciera requerir, como condición necesaria, la intercesión de este recurso o agencia … Esto implica que, en contraposición a la vertiente romántica de los estudios literarios articulada en función de las categorías de autor y de valor estético, esta propuesta concibe lo literario como un fenómeno –material– de factura colectiva y no individual”.

Esto en general, pero en particular para la literatura latinoamericana, y en específico para la literatura escrita por mujeres, hay que agregar otra dimensión, que la misma autora menciona en otra parte: la política, la acción política -extra literatura, extra industria literaria.

La literatura latinoamericana, “vuelve a vivir una de sus grandes etapas áureas, después de la del boom de los años 60, que supuso su internacionalización a través de cuatro figuras masculinas, vinculadas con la izquierda intelectual: García Márquez, Cortázar, Vargas Llosa y Carlos Fuentes. Ahora estamos viendo, medio siglo después, otro boom pero de escritoras latinoamericanas, vinculadas con el feminismo. El proceso es el mismo: la visibilización internacional de algo que ya existía, a través del activismo político de un grupo de escritores o escritoras. Eso es algo muy “latinoamericano”, entre comillas. O mejor: de la idea eurocéntrica de lo latinoamericano, que sigue ligada al compromiso político. Antes era la Revolución Cubana y ahora NiUnaMenos, Las mareas o Lastesis. En ambos casos además ocurre algo poco común en la historia de la literatura: el reconocimiento simultáneo en el plano académico y en el comercial de determinadas autoras como Mariana Enríquez, Samanta Schweblin, Ariana Harwicz o Dolores Reyes, por poner cuatro ejemplos argentinos”.

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