
“…
¿Quién sabrá la suerte de la línea,
de la aventura del color?
Una mañana,
vaciados los ojos de receta,
se arrojan a la mar: una paleta.
Y se descubre esa ventana
que se entreabre al mediodía
de otro nuevo planeta
desnudo y con rigor de geometría
…
Monstruos
¡Oh, monstruos, razón de la pintura,
sueño de la poesía!”.