
“He aquí el festín, el gran banquete,
La esperada comida.
Es la celebración del nacimiento
de una fuente desconocida.
…
Es nada, o menos, todo muro,
Poco todo palacio
para tan alta hora,
tan altas horas venideras.
Al fin va a descorrerse,
a levantarse
el bosque de la maravilla,
y el agua antigua a refrescarse,
desnuda, en su nueva orilla.
…
Muda muchacha, la Belleza
te da su único vestido”.