El círculo de mujeres de la doctora Tan, de Lisa See

A partir de

El círculo de mujeres de la doctora Tan, de Lisa See

Hay un largo camino para llegar al principio.

***

“Has cumplido con tu deber para con tu esposo y su familia. Ahora debes centrar la atención en otra parte. Naciste para ser médica de mujeres, y te aguarda un destino especial. Aún tienes una importante tarea por delante, Yunxian”.

***

Pero ese destino, fue forjándose. Podía cumplirse o no.

Nacida con los privilegios de pertenecer a una importante familia de la China del emperador Chenghua allá por 1460, quedó huérfana de pequeña y llevada a la casa de sus abuelos, doctor tradicional él, médica de mujeres la abuela Ru, la guiaron por ese camino. No sólo en la enseñanza de la medicina, sino en crearle un círculo de mujeres: su propia abuela Ru, las criadas Amapola y Fosca, la concubina de su padre señorita Zhao, y en especial, esa amiga, Meiling, hija de la comadrona Shi, mujer trabajadora que le contaba el mundo que los privilegios que daba la riqueza y el honor de los altos cargos imperiales no permitían que conociera.

***

Es la historia de las diferencias de clase: entre Meiling y Yunxian; la prohibición de atender mujeres trabajadoras. Es la historia de la opresión de las mujeres: médicas mujeres casi no había, eran mal vistas, tenían los derechos y privilegios los médicos, hombres; debían las mujeres servir al hombre.

Es -también- la historia -inusual, en aquel entonces- de una médica, venciendo aquellos obstáculos. Y la historia de una amistad, venciendo aquellos obstáculos. La historia de la importancia de crearse un círculo de mujeres, venciendo aquellos obstáculos. Porque “donde no hay barro, no hay loto”.

***

Desafía tradiciones, sin romper los límites últimos: llora de felicidad al “cumplir mi deber principal como mujer”: traer un hijo varón. Pero los expande.

Haciendo algo ayer [¿y hoy en tantos otros terrenos?] impensable casi: “Quiero escribir sobre los problemas del simple hecho de ser mujer”.

Volcó su larga experiencia de médica de mujeres a un libro que publicó, ‘Miscelánea de casos de una doctora’, y nos trae una clave de este camino recorrido: “Cuando los médicos me trataban, yo estudiaba sus recetas y decidía por mí misma qué funcionaría y qué no”. Decidir por sí misma. Una acción simple, una acción que lo cambiaba todo.

***

“He tenido la suerte de haber recibido desde la infancia los cuidados y el cariño de un círculo de mujeres. Ahora ha llegado el momento de crear un círculo más amplio para poder hacer por mis hijas y otras mujeres de la casa, lo que la abuela, la señorita Zhao, Meiling e incluso Amapola han hecho por mí”.

Así, podemos llegar al principio después de haber recorrido un largo camino.

(Salamandra. Traducción del inglés de Patricia Antón de Vez)

Deja un comentario