
Llegado Vasco de Gama a Calicut, tras esforzado y valiente viaje, relata al rey de esta ciudad, emperador de la India, la historia de Portugal y de sus aventuras. Y lo invita a abordar su nave, donde recibe a la comitiva real su hermano Pablo de Gama.
“Purpúreos son los toldos y las banderas de la rica hebra que produce el gusano; en ellas estaban pintadas las acciones guerreras que enaltecieron el valor lusitano; batallas campales, crueles desafíos y otros terribles episodios, en los que fue fijando sucesivamente la vista el Catual, contemplándolos con prolija atención”.
Suenan los clarines de guerra, los cañones hacen oír su terrible sonido, le muestran sus armas, “el Catual lo observa todo con atención, mas la fijaba con preferencia en las singulares hazañas representadas en aquellas banderas con muda poesía”.