De otras ruinas circulares. Elecciones amañadas. La vuelta de Martín Fierro José Hernández

[Entre comisarios locales y comisarios globales…]

Me le escapé con trabajo

En diversas ocasiones;

Era de los adulones,

Me puso mal con el Juez;

Hasta que al fin, una vez

Me agarró en las eleciones.

Ricuerdo que esa ocasión

Andaban listas diversas;

Las opiniones dispersas

No se podían arreglar—

Decían que el Juez por triunfar

Hacia cosas muy perversas.

Cuando se riunió la gente

Vino a ploclamarla el ñato;

Diciendo con aparato

«Que todo andaría muy mal;

«Si pretendía cada cual

«Votar por un candilato».

Y quiso al punto quitarme

La lista que yo llevé,

Mas yo se la mesquiné

Y ya me gritó…. «Anarquista

«Has de votar por la lista

Que ha mandao el Comiqué».

Me dió vergüenza de verme

Tratado de esa manera;

Y como si uno se altera

Ya no es fácil de que ablande,

Le dije…. «mande el que mande

«Yo he de votar por quien quiera».

«En las carpetas de juego

«Y en la mesa eletoral,

«A todo hombre soy igual,

«Respeto al que me respeta;

«Pero el naipe y la boleta

«Naides me lo ha de tocar».

Ay no más ya me cayó

A sable la polecia,

Aunque era una picardía

Me decidí á soportar—

Y no los quise peliar

Por no perderme ese día.

Atravesao me agarró

Y se aprovechó aquel ñato;

Dende que sufrí ese trato

No dentro donde no quepo;—

Fi á ginetiar en el cepo

Por cuestión de candilatos.

Injusticia tan notoria

No la soporté de flojo—

Una venda de mis ojos

Vino el suceso á valtiar—

Ví que teníamos que andar

Como perro con tramojo—

Dende aquellas eleciones

Se siguió el batiburrillo;

Aquél se volvió un ovillo

Del que no había ni noticia;

¡Es Señora la justicia…

Y anda en ancas del mas pillo!

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