
Píldoras de la crítica. La fuerza de Dante. Harold Bloom
(Apenas un breve extracto para pensar, sin hacer crítica de la crítica, ni hacerse parte de entreveros, ni tener que recorrer estos caminos)
[No lo plantea de esta manera. Está hablando de otra cosa: quién es “Beatriz”, qué es Beatriz: “Para Dante ella es sin duda una encarnación en la cual se niega a ver una competencia a la Encarnación. Ella es, insiste, la única felicidad que él ha tenido y sin ella no habría encontrado el camino de la salvación. Pero Dante no es un Fausto que deba ser salvado o condenado, o un Hamlet, que muere de la verdad”. Pero introduce algo, casi al pasar, que nos permite preguntarnos: ¿dónde reside la fuerza imperecedera de Dante?, ¿Acaso en que:]
“Dante está empeñado en el triunfo, en la reivindicación total, en el cumplimiento de la profecía”.
[Después, lo unirá a esa ocupación permanente de Harold Bloom: “¿Habrá un orgullo más feroz y una confianza en sí mismo más resuelta que los de Dante?”. Pero, también, como algo dicho al pasar, siguiendo con las personalidades de sus creaciones: “Beatriz”, “Virgilio”, el propio “Dante”. Entonces, esta afirmación introducida al pasar, resuena por sí misma; al menos, en esta época, creería, despojada de profecías, de ascensos, acaso detenida en un eterno Purgatorio, sumida en un vaivén que no parece ir a amainar].