ARTE Y LITERATURA. La caza de ballenas. H. Marina Perezagua

H, sobreviviente de Hiroshima, testigo de muchos horrores, escribe lo que vivió y lo que vió. La “estética es el pulso de Japón”, y se entremezcla con la vida y con su vida.

“Miro una de mis libretas de notas de aquel tiempo. Estas libretas son lo único que siempre ha viajado conmigo. Mi memoria. En la cubierta pegué la foto de una pintura del periodo Edo. Es una caza de ballenas. El agua debería estar roja. Pero el rojo del mar se suaviza, pues de lo contrario apagaría los tonos ocres de la costa. La estética es el pulso de Japón. La visión de esta pintura me hace recordar algo que Jim también repetía a menudo: en Japón la belleza de la laca cubre las maderas podridas con que las casas han sido levantadas. En esto, desde el hibridismo de mi identidad, sí le di la razón. Pero yo no estoy recubierta por ningún barniz. En mi cara, en mis cicatrices, muestro lo que soy. No hay mayor franqueza que la que dejó la bomba. La bomba, actuando de forma más natural que esa pintura del periodo Edo que para suavizar contrastes empalidecía los tonos de una matanza, desveló la sangre negada de los cetáceos que tiñeron el mar de rojo para decir: soy yo el verdadero pincel, el de los pelos de uranio”.

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