
Holbein el viejo
“Sé que la Iglesia cristiana dejó sentado, incluso ya en su época primitiva, que el sufrimiento de Cristo no era simbólico sino real y que Su cuerpo en la Cruz, por lo tanto, estuvo entera y completamente sujeto a las leyes de la naturaleza. En el cuadro el rostro está terriblemente desfigurado por los golpes, hinchado, cubierto de horribles, hinchadas, sangrientas magulladuras, los ojos abiertos y bizcos: muy abiertos, sus grandes globos blancos brillan con una especie de luz sepulcral, vidriosa”.

Holbein el joven